16/12/2022 a las 18:41

CET


En septiembre, Saïed impulsó unilateralmente una polémica reforma de la ley electoral que elimina las listas de partidos políticos y las sustituye por candidaturas uninominales

Túnez acude este sábado a las urnas entre el desinterés de la calle y el boicot de las fuerzas políticas. El país magrebí celebra elecciones legislativas después de año y medio sin Parlamento. Estos comicios son el último paso en la hoja de ruta emprendida por el presidente, Kaïs Saïed, que en los últimos meses ha ido acaparando cada vez más poder. Gran parte de los partidos políticos, de ideologías diversas, han hecho un llamamiento al boicot y califican de «deriva autoritaria» el camino emprendido por el presidente. En la calle, la indiferencia ante los comicios hace prever una baja participación.

En septiembre, Saïed impulsó unilateralmente una polémica reforma de la ley electoral que elimina las listas de partidos políticos y las sustituye por candidaturas uninominales. Además, esta nueva ley también borró la obligación de paridad en las listas electorales, algo que ha provocado que varias organizaciones feministas también se hayan sumado al boicot. Esta «deriva» de Saïed empezó el verano de 2021, cuando el presidente congeló la actividad parlamentaria y destituyó al primer ministro. Tras este movimiento se otorgó plenos poderes y llevó a cabo una reforma constitucional, que se votó en julio entre serias dudas de legitimidad y con una baja participación.

Ambiente electoral inexistente

«El ambiente electoral es inexistente en las calles del país», explica Bosco Govantes, profesor de ciencias políticas de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Cuenta que la gente no conoce a los candidatos ni su orientación política. Según Govantes, «son unas elecciones irrelevantes. Se está construyendo una fachada autoritaria y el Parlamento que se va a elegir no va a tener ninguna importancia ni peso político». 

Saïed llegó en 2019 a la presidencia del país. Se presentó como un ‘outsider’ de la política y desde el primer momento se mostró contrario al camino que había emprendido el país después de la primavera árabe y la salida del poder del dictador Ben Ali. Saïed ha defendido que quiere «corregir» esta transición, considera que se ha desvirtuado y responsabiliza a los partidos políticos. 

Los comicios se celebran en un contexto económico y social complicado. Tras la pandemia, y el duro golpe al sector turístico, el país no ha logrado levantar cabeza. La guerra en Ucrania y el contexto global marcado por el aumento de la inflación ha conducido al país a una crisis económica. Los tunecinos también han sufrido el desabastecimiento de productos básicos en los mercados. Esto ha provocado varias manifestaciones en el país para pedir la dimisión del presidente.



Source link

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí