Estados Unidos lleva años tras la pista del jerarca ruso que lidera la red criminal | Dmitry Klyuev es señalado como «autor intelectual» de la ‘conspiración Magnitsky’

Canarias tiene un papel clave en la trama rusa para el blanqueo de los 230 millones de dólares estafados al fondo de inversión estadounidense Hermitage. La Justicia ha embargado hasta el momento un total de 75 inmuebles a lo largo y ancho de España, en su mayoría villas de lujo adquiridas con el dinero saqueado a los inversores norteamericanos. Hasta 27 de esas propiedades, más de una tercera parte, se encuentran en el sur de Tenerife, uno de los lugares predilectos entre los magnates rusos que huyen del frío de su país durante las vacaciones o buscan un sitio en el que establecerse tras el retiro laboral. Al fondo de esta red criminal hay nombres propios del empresariado, de la administración judicial e incluso de la policía de Rusia. Entre ellos el de Dmitry Klyuev, el banquero y amigo de Vladímir Putin que lleva en las listas negras de Estados Unidos y Canadá desde mucho antes de que Moscú invadiera Ucrania.

El banquero, próximo al ex de la KGB, está en la lista negra de Occidente mucho antes de Ucrania

La investigación española del caso Hermitage, dirigida por el Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, ha dejado, de momento, una única detención: la de Natalia Kutireva. Kutireva, que ya está en libertad provisional, es sospechosa de haber ejercido de intermediaria, a través de la inmobiliaria que regenta en la localidad tinerfeña de Playa de las Américas, para el blanqueo de parte del dinero estafado al fondo de inversión mediante la compra de villas e inmuebles en el sur de la isla. La empresaria, que niega de plano toda relación con la trama, ha sido en cualquier caso protagonista del primer golpe policial dado en Europa contra este macroentramado delictivo ruso. Fue el mes pasado cuando agentes de la unidad adscrita a la Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada, en colaboración con la UDEF, detuvieron a Kutireva y registraron el local de su empresa en Adeje y dos viviendas de lujo en la urbanización Caldera del Rey, también en Adeje, y en la vecina Arona.

Es justamente en Adeje y Arona, una de las áreas de mayor expansión turística a lo largo de las últimas décadas –y no solo en Canarias, sino en España en general–, donde se ubican esas 27 propiedades embargadas. La amplia oferta inmobiliaria de alto standing existente en el núcleo turístico que forman las localidades de Costa Adeje y Playa de las Américas, donde la población rusa ha crecido de forma considerable en los últimos años, supone así una oportunidad de oro para quienes tratan de blanquear dinero negro en el negocio del ladrillo. Entre los inmuebles bajo vigilancia de la fiscalía «hay de todo». Hay chalés y viviendas de lujo, algunos valorados en más de un millón de euros, y también apartamentos turísticos digamos convencionales cuyo valor oscila entre los 300.000 y los 400.000 euros. Eso en Tenerife, porque en otros lugares de España en los que también operó la trama rusa, como en el litoral del Levante, hay propiedades cuyo precio alcanza los cinco millones.

Con todo, Tenerife es solo un punto más de un escándalo que tiene su origen en 2005, diecisiete años atrás, y cuyas trascendencia y repercusiones son de dimensión mundial. Una crónica negra en la que incluso hay una muerte: la de Serguéi Magnitsky.

A comienzos de siglo, Hermitage Capital Management era el mayor fondo de inversión occidental en Rusia. Su fundador fue el estadounidense Bill Browder, un multimillonario que en sus primeros pasos en Moscú se mostró afín a Putin. Pero la cercanía duró poco. Browder denunció una serie de casos de corrupción entre el funcionariado del Kremlin, lo que lo distanció del exagente de la KGB. Lo distanció hasta tal punto que las denuncias del magnate norteamericano no solo no sirvieron para depurar la estructura administrativa del Kremlin, sino que se volvieron en su contra. Moscú resolvió que Hermitage había incurrido en fraude fiscal y expulsó a Browder del país en 2005.

El sur de Tenerife es solo un punto más en el mapa de un escándalo de dimensión mundial

Es entonces cuando el fondo de inversión encarga al abogado ruso Serguéi Magnitsky que investigue lo sucedido. Magnitsky consiguió demostrar que se habían desviado 230 millones de dólares de Hermitage Capital para enriquecimiento de funcionarios del Kremlin. El letrado apuntó en su investigación a policías, jueces, personal administrativo y banqueros. En 2008, por un presunto delito de colusión con Hermitage, Rusia detiene y encarcela a Magnitsky. El abogado nunca más ve la luz del sol: fallece con solo 37 años a finales de 2009. Estados Unidos y Reino Unido sostienen que se emplearon pruebas falsas para encarcelarlo y que sufrió malos tratos en prisión, donde no fue medicado para la pancreatitis que padecía. El Kremlin se aferró a esto último y alegó que todo se debió a un mal diagnóstico médico. Lo sucedido abrió una grave crisis diplomática entre Washington y Moscú. En 2019, la Justicia europea condenó a Rusia por la muerte de Magnitski, quien presta su nombre a una ley estadounidense que sanciona las violaciones de derechos humanos en cualquier país.

Aquellos 230 millones a los que el letrado ruso siguió la pista acabaron en el entramado societario de Dmitry Klyuev. Klyuev figura desde entonces en la lista negra del Tesoro de los Estados Unidos como el «autor intelectual de la conspiración criminal descubierta por Magnitsky». Canadá también lo tiene en su particular lista, y el Reino Unido, y Bruselas… Parte de aquellos 230 millones de dólares desfalcados a Heritage se ha blanqueado, de acuerdo con la investigación en España, a través de la compra de esos 27 inmuebles en Canarias. El caso sigue abierto en 16 países.

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