23/12/2022 a las 11:41

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El equipo de Jacksonville derrotó a New York Jets por 19 a 3 en un partido crucial para las aspiraciones a postemporada

Trevor Lawrence y la inoperancia ofensiva de los neoyorquinos fueron los protagonistas del encuentro

Jacksonville derrotó por 19 a 13 a Jets en el encuentro que abría la semana 16 de competición y que enfrentaba a dos contendientes de la Conferencia Americana por un sitio en la Wild Card de los playoffs. La moneda cayó en favor a los de Florida, y las malas sensaciones siguen para un conjunto de Nueva York en caída libre.

El Metlife Stadium albergaba uno de los encuentros más decisivos de la jornada entre dos equipos con dinámicas muy distintas pero con un mismo objetivo: alcanzar los puestos de playoffs, una plaza que está muy cara esta temporada en la NFL.

Finalmente la victoria se lo llevaron los visitantes, que no tan solo neutralizaron la ofensiva rival sino que provocaron que la fanaticada neoyorquina abuchease a su quarterback, un Zach Wilson que parece estar disputando sus últimos minutos bajo las órdenes de Robert Saleh en la gran manzana.

TODO SON SONRISAS EN JACKSONVILLE

Jacksonville viajaba a Nueva York tras ganar en tres de los últimos cuatro encuentros y dejar muy buenas sensaciones en las victorias ante Cowboys y Titans, anotando 40 y 36 puntos respectivamente, dos equipos de mucha entidad y con buenos jugadores en la parcela defensiva.

Trevor Lawrence, tras empezar la temporada de forma renqueante, está siendo uno de los mejores quarterbacks en esta segunda mitad de temporada, y volvió a lucir su presencia en el pocket ante Jets. Pese no lanzar ningún pase de touchdown, el ex de Clemson completó 20/31 pases, consiguió 220 yardas aéreas y lo vimos seguro en su papel de líder del equipo.

El quarterback está en un excelente momento de forma y es sin duda uno de los nombres propios de la NFL en las pasadas jornadas. Lawrence suelta el balón no tan solo de manera precisa sino también con una velocidad pasmosa, una faceta que le permite a sus linieros ofensivos tener mucha confianza en la protección de pase.

En el Thursday Night Football, el mejor acompañante para Trevor fue Evan Engram, Tight End que estuvo magnífico corriendo sus rutas intermedias y que acabó el partido con siete recepciones y 113 yardas atrapadas. En los últimos tres partidos, suma 337 yardas y tres touchdowns, unos guarismos que lo convierten en un arma ofensiva de garantías para Doug Pederson.

Quarterback y Tight End conectaron también en jugadas pantalla donde el receptor fue capaz de hacer valer los bloqueos de sus compañeros en forma de grandes ganancias y que permitieron mover las cadenas rápido.

Trevor Lawrence también demostró su buena capacidad para ganar yardas con sus piernas. Ante Jets corrió 51 yardas terrestres y sumó una anotación de touchdown, un quarterback sneak en la yarda uno rival. Es una faceta que ya habíamos visto en su etapa universitaria, pero ahora está corriendo de manera más inteligente y se está convirtiendo en un jugador bidimensional para su ofensiva.

En las últimas siete jornadas ha realizado 29 carreras en las que ha ganado 191 yardas y dos anotaciones. El quarterback de Jaguars está progresando a pasos agigantados e incluso está minimizando su principal defecto, las pérdidas de balón, una característica que lo atormentó en su año rookie.

Con esta victoria, el equipo de Florida se ha puesto con un balance de siete victorias y ocho derrotas que le permiten soñar con alcanzar los playoffs, en una temporada en la que no hace mucho tiempo tenían un récord de 3 – 7 y parecían prácticamente desahuciados. Texans y TItans, sus próximos rivales.

JETS NO LEVANTA CABEZA

Las sensaciones de Jets en el césped son completamente antagónicas a las de Jacksonville. Nueva York volvió a ser un equipo desastroso en el campo, tan solo anotando tres puntos ante una defensa que no es para nada una de las mejores de la competición.

La polémica con la posición de quarterback sigue más viva que nunca. Zach Wilson empezó el partido de titular y acabó siendo abucheado por sus propios aficionados, que están más que decepcionados con el jugador que fue seleccionado en la segunda posición del draft de 2021.

Wilson acabó su participación con 92 yardas aéreas y una intercepción, la séptima en lo que va de año. El ex de BYU volvió a estar francamente mal en la que era su enésima oportunidad para demostrar que puede tener futuro en la liga. No fue así, y dejó muy malas sensaciones en el pocket, donde se le vio completamente incapaz de llevar las riendas de la ofensiva.

La inoperancia de Zach obligó a su entrenador a sentarlo al banquillo y darle minutos al quarterback número 4 del equipo en el depth chart, Chris Streveler, quién completó 10/15 en pases y consiguió 90 yardas aéreas. Poco pudo hacer para arreglar el estropicio de su compañero, pero dejó mejores sensaciones en los minutos que estuvo en el terreno de juego.

La realidad es que el head coach de la franquicia neoyorquina tiene motivos más que suficientes para dejar de confiar en Zach Wilson, quién hasta hace poco era considerado la futura estrella de un equipo que llevaba naufragando en la NFL durante más de una década.

Wilson posee el rating de pase más bajo de la liga con 73.1 y también el peor porcentaje de pases completados con 54,6%. ¿Lo peor? Que también lideró en negativo ambas estadísticas en su primer año en la liga, por lo que la dirección general de Jets poco tiene con que creer de cara a un futuro.

La relación entre franquicia/aficionados y quarterback está más que rota, y todo indica que veremos a Wilson cambiar de equipo en la próxima ventana de traspasos. Veremos que equipo estará interesado en incorporarlo a sus filas.





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