Heroico empate del Barça Atlètic en un terreno de juego impracticable

El partido entre el Real Unión de Irún y el Barça Atlètic no debió jugarse. El terreno de juego no reunía las condiciones mínimas para que el espectáculo fuera digno. El señor Pedro Eugenio Muñoz, del comité madrileño, permitió que se disputara una broma de partido. Un simulacro, una vergüenza de encuentro que tendría que sonrojar al mundo del fútbol. Los jugadores tenían serias dificultades para mantenerse de pie. Buscar un pase al compañero era un trabajo imposible. Lo que sucedió en el Stadium Gal fue una mezcla de waterpolo y tenis. Balonazo arriba, balonazo abajo. Resbalones, caídas, jugadores por el suelo. Un desastre de espectáculo.

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